Descubre qué es el síndrome del buen estudiante y cómo afecta tu futuro laboral

¿Te acuerdas de tu vida en el insti? Era una pasada porque eras el chico que siempre sacaba 10 en los exámenes, que destacaba con muchísima facilidad, el buen alumno al que todos los profes amaban y sobre el cual tenían muchas expectativas. Y si no lo eras, seguro que estás pensando en algún “compi” mientras lees. Genial por ti o por él, pero cuando se llega a la vida adulta y te topas con el mundo laboral descubres que las cosas no son tan sencillas. ¿Por qué no funcionan de la misma manera si se supone que nos estaban preparando para esto? Quédate aquí y descúbrelo.

El síndrome del buen estudiante

¿Qué es el síndrome del buen estudiante y cómo sé si lo tengo?

Antes de definirlo, es necesario que diferencies a quien tiene este perfil y los perfeccionistas. Ambos quieren hacer un buen trabajo, pero los que tienen este síndrome dependen de satisfacer las necesidades de personas que consideran superiores: jefes, compañeros o amigos. 

Karine Aubry, coach y autora de un libro que analizaba este problema, explica que entre las principales características de los mal llamados “buenos estudiantes” está un interés excesivo en querer hacer las cosas bien, un respeto casi sagrado a las normas y su creencia de que otros tienen una capacidad mayor para calificar su trabajo. 

¿Y por qué es malo el síndrome del buen estudiante?

Tal vez te preguntes por qué eso es negativo si quiero hacer un excelente trabajo y aparte se me da bien, pero te contamos que hay consecuencias. 

Ya de por sí, supeditar nuestras acciones a la opinión de los demás es negativo, pero esto se profundiza cuando es una constante en el ambiente laboral. Por ejemplo, si eres un diseñador y te dejaste la piel en diseñar un flyer. Genial si quedó muy bien, pero si trabajas en una empresa y debes producir 50 flyers en un mes… ¿Te imaginas todo el esfuerzo y cansancio que implicaría? Terminarías agotado, escaso de ideas y con un sentimiento de estar estancado porque percibirías que el resto no valora tu esfuerzo. 

Síndrome del buen estudiante
Antes de quemarte, pon atención a las líneas rojas que cruzas. 
Recuerda que tu salud es la prioridad.

 ¿Por qué perjudica mi futuro laboral?

Si crees que así te verán como el empleado ideal y no pararás de recibir elogios y ascensos, te equivocas. Lo que probablemente sí sucederá es que entrarás en un círculo vicioso en el que serás el colaborador estrella, al que tu jefe delega más de lo que debería y el amigo bonachón al que se recurre en el último momento para que eche una mano. Ponerte manos a la obra para empujar a la empresa que te está dando una oportunidad está muy bien, pero tu margen de actuación se volverá finito. Es decir, seguirás siempre pensando en tu metro cuadrado, apagando fuegos tuyos o los de otros y no crecerás. 

Lo de siempre te llevará por una ruta en la que tal vez no haya sorpresas, pero te hará ser uno más del montón. Las empresas buscan hoy al profesional diferente, que más aporte y que les permita lograr que sus clientes los consideren únicos. ¿Cómo lo logras si jamás te atreves a experimentar?

¿Cómo convertir el síndrome del buen estudiante en una fortaleza? 

Autodisciplina 8Belts
La disciplina ya la tienes. Es hora de que la uses para tu beneficio.

Si te has sentido identificado y quieres dejar de ser “el buen estudiante”, te damos la enhorabuena. Tiene solución y ahora es el momento de poner todo ese compromiso y trabajo duro a tu favor con estos cuatro consejos. 

 1. Define qué es un buen trabajo

Es cierto que esto es subjetivo, pero aquí te preguntamos a ti. ¿Cuáles son esos requisitos que necesita una tarea para que TÚ digas que está bien? Una vez que tengas claro este punto, sabrás en qué aspecto puedes hacer ajustes para tener un buen trabajo sin que se te vaya la vida en ello. 

2. Separa lo útil de lo que es prescindible

Hay tareas y tareas. No todo vale por igual ni tiene el mismo impacto en tu trabajo. Por ejemplo, si eres de los que revisa el correo cada 2 horas, podrías hacerlo solo tres veces al día. Así podrás seguir en otras responsabilidades y no perder la concentración en cosas que pueden ser no tan relevantes. 

La clave está en hacer más con menos. Aquí gana la empresa y ganas tú porque conseguirás un resultado muy similar con menor inversión de energía y tiempo. En el mundo empresarial, le llaman “optimizar”. Y esto debería ser una máxima para cualquier área de tu vida. En 8Belts lo sabemos y es uno de los pilares de nuestro método de enseñanza de idiomas. Priorizamos matemáticamente lo que si vas a usar en tu comunicación diaria y prescindimos de lo que no aporta.

3. Tener expectativas claras y realistas

En el preescolar te ponían una estrellita cada vez que cumplías con tus tareas. En el trabajo no esperes el mismo nivel de reconocimiento y, aunque tu jefe te diga “Bien hecho”, seguirás insatisfecho porque esperas más. Por ello, es importante que para superar el síndrome del buen estudiante te plantees expectativas claras, realistas e incluso, si se lo comentas a tu jefe, podrías recibir algún aumento por todo ese esfuerzo extra que has dado. 

Y si sientes que ya has cumplido tu ciclo en esa compañía, busca nuevos retos. No le temas a reinventarte o a las entrevistas de trabajo. En este artículo te contamos 5 trucos para superarlas con éxito. 

4. Aprende a decir que no

Por tu perfil, eres el colega bonachón de la empresa al que delegan tareas que nadie más quiere hacer o al que su manager le da más trabajo porque sabe que siempre dirá que sí. Está bien dar la mano cuando puedes, pero si algo te va a costar un mucho esfuerzo y no está dentro de tus deberes, piensátelo dos veces antes de aceptarlo. Tienes derecho a tu tiempo libre y a hacer cosas que te aporten, como por ejemplo, aprender un nuevo idioma. Si te atrae esa idea, aquí nos tienes para lograrlo.  

Otra opción es provocar feedbacks. Entrega algo que sepas que está bien, pero que no va a impresionar a tu jefe y pide retroalimentación. Así ganarás dos cosas: saber el nivel de expectativas sobre tu trabajo y las cosas que puedes optimizar. 

Es hora de decirle adiós a ese síndrome del buen alumno y a la frustración e insatisfacción que te trae. Ojo, en 8Belts somos defensores de la excelencia, pero sabemos que se logra cuando se disfruta de lo que se hace. Así que anímate a dejar de trabajar esperando algo siempre a cambio, estresarte de más por una tarea o callar tus ideas porque no van tan ligadas a las indicaciones de tu jefe. 

Y si aún tienes dudas de que es posible lograr MÁS con MENOS, entra esta masterclass y descubre cómo 8Belts ha optimizado el esfuerzo en el aprendizaje de idiomas. 

¡Te esperamos!

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Fecha creación: 23 abril, 2021
Categoría: Otras

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